Este post es la continuación de otros en los que vengo exponiendo porqué hice esta Formación y en qué consiste.

Este párrafo forma parte del segundo libro de “Aladuría Creativa”.

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El motivo por el que creé esta propuesta de Creatividad y Canto Improvisado no era para generar artistas ni gente ávida capaz de cantar canciones improvisadas. El deseo fue el reencuentro con la esencia creativa y el desarrollo de nuestra libertad; el reencuentro con el “ser esencial” que ha sido anulado a lo largo de nuestra biografía.

Esta propuesta está dirigida a cualquier persona que desee encontrarse con lo más puro y más íntimo de su ser; con su autenticidad.

Pero, ese reencuentro con nuestra esencia no puede hacerse en la soledad de nuestro cuarto; no puede hacerse de forma individual porque ha sido en un grupo donde se ha visto dañada nuestra creatividad y, por tanto, si esas barreras han sido creadas en contacto con el grupo, sólo él nos podrá ayudar a reconstruir nuestra relación con la creatividad.

Esta formación es fundamentalmente un trabajo en grupo; un acompañamiento para trabajar con los demás y desaprender nuestra mirada frente a nuestra esencia y frente a nuestros procesos singulares del ser. En cierta manera, como decía una alumna el año pasado, es como volver a la escuela a terminar lo que no pudimos.

Si nos vamos dando cuenta, en la escuela no se nos enseñó a ser creativos; en la escuela se nos enseñó a responder “bien”. En nuestra tierna infancia, no sólo teníamos que atrevernos a mostrar lo que llevábamos dentro, sino que, además, tenía que gustarle al maestro.

Si ser creativo, disponer nuestra intimidad y dejarla danzar, ya es bastante complicado, imaginen lo difícil que es, además de abrirnos, conseguir caerle bien al otro. Entonces nuestra creatividad ya no es solamente sacar nuestro tesoro interior, sino también contentar al otro. Ser creativo se transformó en negociar con el otro para caerle bien a través de la espontaneidad; ser creativo se convirtió en saber venderse.

Es aquí donde se deja ver la razón fundamental del porqué la Formación en Creatividad y Canto Improvisado tiene que ser en grupo. Nuestra creatividad está mediada por el grupo, por la sociedad, por haber tenido un observador que nos evaluaba y que era incapaz de ver nuestra esencia. Fue en el grupo, en la relación con los compañeros y con la autoridad, donde aprendimos a dejar de considerarnos creativos y es desde ahí desde donde tenemos que comenzar a trabajar. Porque no es que no seamos creativos, lo que no somos es capaces de comunicarnos con los demás sin sentir frustración y rechazo.

Volvamos a la pregunta esencial del libro:

La pregunta correcta no es ¿Cómo se es creativo?

La pregunta correcta es ¿Qué te impide sentir que ya lo eres?

Extraído del segundo libro “Aladuría Creativa y el reencuentro con nuestra esencia” de Julián Bozzo. Próximamente a la venta.

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