Se hace difícil explicar… compartir las experiencias que se viven en la Formación.
El grupo esta vivo, cada día más. Cada sesión a las que asistimos tiene una intención que escapa de la programa planificado… Porque el grupo esta vivo… se mueve y tiene ciertas necesidades que emergen y es cosa nuestra saber rescatar lo que allí brota.
Este fin de semana estuvimos trabajando la culpa… así.. como valor en grande… pero pasaron muchas cosas más. Cosas infinitamente preciosas alrededor de ese concepto, de esa vivencia que nos suele sumergir en espacios de oscuridad remota de difícil retorno..
Comenzamos la mañana del sábado haciendo trabajo de grupo. Recibiéndonos tras varios días sin habernos visto y contándonos dónde estábamos, qué vivíamos y otras cuestiones de nuestra almas.
Luego hicimos un trabajo muy escueto sobre la culpa que consistía básicamente en imaginarnos una situación en la que nos sentimos culpables, notar la presencia de esa fantasía en el cuerpo e imaginar a quién le confesábamos aquello que habíamos hecho…
Se lo contábamos y nos poníamos en la piel de la persona que lo recibió .. y dialogábamos imaginariamente entre nosotros y esa persona.. quizás un padre, quizás nosotros, quizás una ex pareja… y luego a compartir los aprendizajes con los compañeros.
¿Después?
A cantar… Cantar desde esa emoción y esa sensación.. cantar desde lo que nos pasaba.. ¿Qué pasó? Que hubo mucha, mucha, mucha absurdez…cloqueamos, bailamos, nos convertimos en animales… en fin… un auténtico estallido de vida y autenticidad…
Hoy fue el día de cerrar el módulo y la verdad que aún ando con el corazón encogido..
Trajimos fotos… fotos de las antiguas.. de las que aún eran en papel… y bueno… lo que pasó ahí es difícil comunicar… Solo decir que nos dieron fuerza, calor y presente… solo decir que el grupo se unió todavía más… solo decir que nos miramos en el pasado y agradecimos el presente… solo decir que se llenó el corazón de flores…
Y después ¿Qué? Después cantamos improvisadamente metáforas, historias… maravillas del alma abierta….
¿Pero esto no esto no es una formación de canto improvisado?
… No..
Un es espacio de desaprendizaje, un lugar desde el que mirarnos con el alma abierta.. un espacio donde reencontrarnos con nuestra esencia… y cuando eso pasa… cuando sentimos el grupo como aliado, cuando sentimos que las personas somos todas iguales y que solo estamos asustados…
entonces creamos
entonces somos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *