A la hora de trabajar con lenguaje poético, habitualmente, nos quedamos en silencio y llenos de incertidumbre. ¿Cómo hacer para construir un lenguaje poético?

Aunque en las clases esto se va trabajando de forma más transversal y no tan directa, les propongo un juego con el que su relación con la poesía experimentará una explosión creativa.

La actividad consiste en darle a los nombres cualidades verbales que no le son propias. Por ejemplo: Las lámparas silban, las ventanas aúllan, los zapatos mienten, etc.

Simplemente, jueguen a darle otra utilidad a las cosas que vayan encontrando por su casa. Si están dentro del coche, jueguen a hacerlo con los objetos que se vayan encontrando.

Disfruten y jueguen. ¡¡Creen sin freno!!

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